Un Livebird, la insignia de Liverpool

Un Livebird, la insignia de Liverpool

domingo, 18 de febrero de 2007

La aventura empieza… y empezó



8:30 en Liverpool. Un tipo va arrastrando una maleta por una cuesta que no tiene nada que envidiar a las que te puedas encontrar en Toledo. Oscuro. Nadie en la calle. Ni si quiera coches. Pues bien, esto que podría ser el comienzo de una peli de terror es como ha empezado mi periplo por la Gran Bretaña. Ya decía yo que no era noral que no saliera con retraso… El caso es que cuando salen las maletas, adivinad cual era la que todo el mundo miraba y decía “joder que putada le han hecho a ese”… Pues si, la mía. De las cuatro ruedas que entraron en Barajas, solo han salido dos del John Lennon (el aeropuerto de Liverpool). Allí que va pablito al mostrador a reclamar y no hay nadie así que me harto de valor y me digo: “podía ser peor, podía llover” (misteriosamente no se puso a llover en ese instante). Así quue pregunto que donde se coje el autobús para ir a Lime Street, me indican y me meto en él tras el modesto pago de 1,5 pounds (2 Euros y pico) y pregunto a una tía (que por cierto estaba muy buena) que cuanto queda. Primero de lo que me doy cuenta: aquí se habla con un acento mazo de raro. Segundote lo que me entero: qie la gente aquí es peor que yo en lo que a osos se refiere… y encima se ponen a hablar contigo en el bus para contartelos. Así que después de soportar los osos de los oriundos uno me dice que esa era mi parada. Me bajo y en vez de ver una estación de tren (lo que se suponía que debía ver) veo un arco chino como los de las pelis. Precioso, si; pero no era a donde quería ir. Y en ese momento (además de cagarme en la mother que le birth a ese tipo) pregunto a unos niños que como llego a mi casa. Me indican avisandome que es un paseazo, pero yo soy un macho español y para mi no existe el termino paseazo, yo me lo ando todo… El caso es que empiezo a tirar cuestas arriba y cuestas arriba y mi maleta pierde una rueda más por el camino en un cambio de rasante y se da la situación con la que he empezado a hablar. Y allí estaba yo, sudando de cada pelo una gota en la puerta de la catedral cristiana (por cierto, además del arco chino también tengo que visitarla porque parece preciosa). En ese momento, el Dios que no escuchó lo de “podría llover” oye otra serie de plegarias y hace que aparezca de la nada un taxi. Yo, que ya llevaba más de la mitad del recorrido hecho (como media hora cuesta arriba con una maleta de 30 kilos con una sola rueda y bastante maltrecha) hago lo que no he hecho nunca: achantarme ante la situación y decido meterme en él.
Pero la odisea continúa. Aparte de que el taxista no sabe dónde está mi casa, me lleva hasta donde empieza la calle y me dice “La calle es esta, ahora tira tu y busca el número porque es que es de sentido contrario… Son 3 pounds y medio”. Genial!!!
Por lo menos, al llegar a casa, la gente era de puta madre. Cenamos y tocamos la guitarra (falto cerveza) y nos acostamos a las 2. Ya os contare mas sobre mis companheros de piso (ahora estoy escribiendo desde el ordenador de uno de ellos); pero en general son gente de puta madre y ellas estan bastante buenas.
Hoy nos hemos levantado a las mil, hemos ido a comer a un pub un poco de Roast beef, unas baked potatoes y beber unas pints of beer. Luego me han dado una vueltecilla por Liverpool (la verdad es que no es tan horrorosa coopensaba).
Manana empieza mi periplo laboral, ya os contare.
Esto es todo, creo

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial Pablito, veo que como no podía ser de otra formna tu viaje ha sido mas accidentando de lo normal, pero era algo previsible. Estoy ansioso que nos cuentes más cosas, ya que seguro que algo se te olvida.

Suerte y abrazos

Anónimo dijo...

Me parto contigo... Me alegro de que al menos tu noche acabase bien. Me ha encantado ese genial paseo por las noches liverpulianas. Un par de preguntas:
1.- Puedes colgar fotos de tus compañeras q esten buenas?
2.- Puedes colgar fotos de tu aspiradora con cara o lo q sea la Hoover esa?

Un abrazo mu gordo.

Antonio.