La verdad es que debería escribir más a menudo, ahora que no tengo nada que hacer. Pero el problema es que mi vida se ha tornado bastante insulsa, en cuanto a batallitas que contaros. Los últimos días (toda esta semana) se ha basado en estudiar en la biblioteca o en casa, y si se tercia salir.
Cosas que destacar: que la biblioteca municipal, que por fuera es preciosa (un edificio neoclásico rodeado de jardines y museos, también neoclásicos) por dentro es horrorosa. Que nadie estudia en la biblioteca si tiene menos de 60 años (con lo que lo de contar batallitas estilo "Que buena estaba la de mi lado", o " me he pasado la mañana mirando las tetas a una que estudiaba medicina" no es factible). Que el martes me fui de cañas a St. Helens para hacer algo parecido a mis queridos Supermartes, pero que no tiene ni punto de comparación (sin tapas, bebiendo pintas de Carling en vez de botellines de Mahou, sin hablar ni de cine ni de música, terminar sobre las 11,...). Nada del otro mundo.
Ayer, como creo que todos los jueves desde que estoy aquí, salí por St. Helens. De hecho creo que el termino correcto no es "salir" porque nos pasamos la noche en casa de los franceses. De mi estado lamentable de embriaguez tras nosecuantas cervezas, mejor no hablo porque, como ya os habréis dado cuenta si seguís el blog, me estoy convirtiendo en un borracho profesional. Lo importante y revelador de la noche (aparte de que es la última vez que voy a pisar St. Helens) es un detallito que soltó una francesa jugando al yo nunca nunca nunca. Sí, se que ya estamos todos muy creciditos como para jugar a ese tipo de tonterías de quinceañeras, pero la cosa se terció y terminamos jugando para emborracharnos. El caso es que la francesita en cuestión, Caroline (no se si os he hablado de ella, pero es la becaria que tenía a mi mando cuando era el manager, y que por cierto no es un pivón, pero un par de polvos si los tiene) bebió y me miró tras un "yo nunca me he sentido atraído por algún becario de MM". Hasta ahí, todo podía ser normal, podía ponerle otro y la mirada fue casual o fortuita o una paranoia mía. Pero la noche siguió y ella volvió a beber y mirarme tras un "Yo nunca sería infiel a mi pareja estando aquí". Esto ya se empezaba a subir de tono, pero yo no me iba a preocupar. Borrachos como cubas, nos pusimos a hablar de la fiesta de despedida de hoy y ella muy segura me dice que quiere dormir en mi casa...
¿Que pasará esta noche? ¿Algo? ¿Nada? No se, pero os intentaré tener al corriente.
Esto es todo, creo...
PD: Como podéis ver hay un nuevo link en la lista, es la pagina web provisional de la Milwaukee-Massachutssets, la productora de peliculones como Jaque a la Reina o Ángel. Sé que de momento no está muy currada, pero promete, creedme.
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