No. No me he enamorado de ninguna sanhelendiense golfa. La tentación vive en St Helens y se llama cerveza. Y se apellida mucha. El caso es que ayer salí. Los detalles de la borrachera, y la resaca no son remarcables. Más o menos como siempre. La novedad tampoco es llegar a currar de resaca después de dormir en casa de un francés. De hecho no hay novedades, porque creo que todos sabéis que soy un hombre fácil. Y todos sabéis que no se decir que no, y menos a otra última cerveza (aunque sea la sexta última).
Pero para que esto no se convierta en una monótona concatenación de borracheras y resacas, voy a aportar algo de información. Mañana, 10 años más tarde y tras lo que se presume que será una prometedora manager meeting, vuelvo a London city. Fin de semana de pseudo-mendicidad en la capital de la Gran Bretaña. Vamos a dormir 5 en el suelo de un cuarto en sacos de dormir, y por lo que intuyo, bastante apretados. Saldremos por la noche a reventar (para no variar) y por las mañanas seguiremos con el plan de resaca y turismo versión ya-no-me-acuerdo-de-cuantos punto cero.
Y eso es todo. Mejor no esperéis noticias mías hasta el lunes o el martes porque estaré alejado de mi carraca-portátil durante el finde. Pero prometo que daré noticias de mi estancia en la capital. Ya os contaré.
Eso es todo, creo..
2 comentarios:
:(
ese anónimo no he sido yo!!!
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