Un Livebird, la insignia de Liverpool

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domingo, 11 de marzo de 2007

The secret Millioner

Son las 9 de la noche y aún no me he quitado el pijama. Mi día se resume en hacer la colada, navegar por internet y tragarme toda la telebasura británica. El caso es que en mi sobredosis de televisión he encontrado un programa llamado The secret milloner. El susodicho programa consiste en que envían a un millonario inglés, un Botín de la vida, con una fortuna de 60 millones de libras a una de las zonas más pobres de Inglaterra. Él se hace pasar por uno más y para que la gente no se asuste de las cámaras, va por ahí diciendo que está grabando un documental de cómo es la gente para darselo a la gente del gobierno y que den ayudas a la zona. El tío empieza a vivir con el mismo dinero que vive la gente allí (con lo del paro, porque en esa zona hay mucho paro) y a hacer lo que la gente hace (ir a pubs, comer poco y del Lidl intentar sobrevivir...). Se pone a vivir en una casita de mierda, en vez de en su maravillosa mansión y se dedica a conocer la vida de la gente "normal" del barrio.
Ahora mismo supongo que estaréis preguntando por qué os estoy contando esta asura; que para ver realities estúpidos ya tenis la tele española (la promotora de maravillosos programas como el bus o la casa de tu vida). El caso es que el barrio elegido como el más pobre de Inglaterra es Kensington, Liverpool. Mi barrio.
Sabía que no vivía en el mejor sitio del mundo, también veía que esto no era precisamente el barrio de Salamanca. Pero de ahí a vivir en La Rosilla... Pues si. Vivo en lo que los altos dignatarios y lordes consideran un barrio marginal con una tasa de desempleo superior a la media del país y donde la esperanza media de vida es inferior debido a las malas condiciones sanitarias y de salubridad. Y yo aquí tan agustito.
Alguien debería de decir a los de arriba que a pesar de lo que los datos puedan decir, hay cosas que no muestran: la generosidad de la gente, la cara de felicidad de los niños, el no tener miedo de andar por la noche por la calle, que la gente te mire a la cara, que los niños jueguen en la calle,...
Que les jodan a todos. Esto es un sitio donde, sinceramente, no me importaría que mis hijos se criaran. A lo mejor no es el mejor lugar del mundo ni el más lujoso; pero desde luego no es el peor, y menos el más pobre de los que conozco. Es simplemente un lugar sencillo y obrero donde la gente es "normal y lucha por cosas "normales" como sobrevivir al día a día, pagar la hipoteca y tener qué comer. ¿En qué nos hemos convertido para que esto sea un gueto? ¿Qué falla en la sociedad del bienestar que considera esto como uno de los peores lugares del Reino Unido? No lo entiendo.
Eso es todo, creo...

1 comentario:

Didi dijo...

Hola
Creo que lo ves por el lado equivocado... joder, ójala todos los guetos fueran asi!! Quiero decir, siempre hay algo que mejorar, no crees? En tu barrio hay que mejorar mil cosas, y, bueno, si se considera que no es un lugar de ensueño, aún alguien tratará de arreglarlas. Si por el contrario se viera que es un lugar maravilloso, nadie hará nada porque en tu barrio se viva mejor.

Cuando estuve en Berna, había dos chicas polacas que vivían en mi residencia, de Erasmus también. Cuando los monitores comentaron que Bümpliz (mi barrio) era un gueto, ellas, muy serias, les miraron y dijeron: No tenéis ni idea de lo que es un gueto.

Quiero decir: los guetos se crean por comparación, siempre habrá algo mejor a lo que aspirar, y no considero que hacerlo sea malo.

Un beso (te confirmo: Lou sigue viva, la he visto!)