Un Livebird, la insignia de Liverpool

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martes, 20 de marzo de 2007

Diem horribilis (perdón por la conjugación)

El día ha empezado como cualquier otro, muy temprano. Pero según iban pasando las horas podía haber mejorado. En uno de mis cigarros matutinos con Maxime, el nuevo RRHH, me ha dicho que iba a quedar vacante el otro puesto de RRHH y que como yo estaba harto de las ventas y tenía experiencia en el campo, podía ser un buen candidato. Primera sonrisa del día. Primer subidón en mucho tiempo.
Pero ya lo dice me abuela; quien bien te quiere te hará llorar. Y a mi quien me quiere en MM es el director de mi departamento (es una pena que no pueda decir que Dani es la que me quiere). Así que cuando le he comentado que a lo mejor pedía el puesto, se ha enfadado conmigo y me ha dicho que ni de coña; y para más INRI, ha ido a hablar con Paul (el general manager) para que no se le ocurriese darme el puesto pese a que podía estar sobradamente cualificado. Mientras tanto, Dani calladita en su sitio vendiendo impresoras y cabezales a mansalva en el mercado francés.
Horas después, Paul va y llama a Dani a su despacho y la dice que ella es la nueva RRHH!!!! Para mear y no echar gota. Siempre he dicho que la política de empresa de MM se podía resumir en las palabras de Sinatra "I did it my way", pero esto ya pasa de castaño oscuro. ¿Como coño se come que si tienes dos candidatos, uno interesado en el puesto y otro que no lo quiere ni harto (harta, en este caso), se lo des al que pasa? Y si encima añadimos que el que lo quiere tiene experiencia ya la que no lo quiere no sabe ni qué coño quieren decir las siglas HR ¿Como se come eso? Creo que el "I did it my way" se queda corto. Estamos ante un "I did lo que me salió de los cojones porque soy así de guay y me la pelan la motivación y las preferencias de la gente." Dani, que es un sol (y se que está mal que lo diga) a punto de renunciar al puesto, e incluso a la beca, por sentirse culpable por "robarme" el puesto y yo deprimido e inundado de trabajo porque ahora soy la mitad del Wholesales Department y mi jefe dice que pasa de currar más para la miseria que le pagan (el gilipollas va y me suelta eso, como si a mi me pagaran algo...).
Las cosas se han calmado un poco cuando he hablado con Dani y la he hecho entrar en razón, pero la Murphi´s Law (no la de la cerveza sino la otra) seguía su curso. Reunión (si es que a dos tíos hablando en mitad de un despacho compartido con toda la empresa excepto MM himself) del departamento para hablar del futuro, que básicamente ha venido a confirmar mis temores. John no va a hacer nada más; pero me ascienden (no solo de ser un tercio a ser la mitad del departamento). Ahora soy el personal assistent de John, incluso cuando llegue más gente (si antes no me han despedido o la empresa ha quebrado). Esto se supone que quiere decir que a partir de ahora voy a ser el que haga el trabajo sucio que John no quiera hacer, más todo el trabajo de Dani y el mío. A cambio, cuando rengamos nuevos becarios, seré el primus inter-pares, o como se dice en cristiano, el pringao que va a perder tres días de trabajo en explicarles todo. Obviamente, esta nueva responsabilidad pasa porque la francesa que viene el día 4 de Abril (si, hasta entonces estoy solo con John ante el peligro) no esté buena y el capullo babosee y la de a ella más responsabilidades en vez de más marrones. Cojonudo el percal, ¿no?
¿Y quien dijo que no podía joderse más el pastel? Pues resulta que a la salida del curro voy y propongo a Dani que nos tomemos una cerveza. Fenomenal, los dos solos. La verdad es que me lo he pasado muy bien, pero en no se qué momento de la tarde me he dado cuenta de que ya he transpasado irreversiblemente la linea. Dani es mi amiga (o ella se considera mi amiga). Esto quiere decir que hasta que no se alineen todos los planetas del universo en forma de escarabajo de la patata e celo, las vacas vuelen y los sapos canten "la donna e mobile cual pumma o vento" todo junto, no vamos a liarnos. Vuelta a casa, tarde para hacer la compra. Nada en la nevera y yo sin comida. Cojonudo!!!!
Pero, que alegría, que alboroto... ¿No os he contado como están las cosas en casa? Kayligh ha vuelto con el novio que lleva viviendo aquí desde el sábado. Me enteré porque alguien se le cruzó en la puerta del baño, ató cabos y me lo contaron, aunque no le he conocido hasta hoy. Michelle en un arrebato sacó todas sus cosas de la cocina y las metió en su cuarto porque "estaba harta de compartir y que la gente no cuidara sus cosas", con lo que no tengo casi ni sartenes. Y para colmar el vaso, Kave el húngaro, el tipo más majo de todos los que viven aquí, compañero de alguna que otra borrachera y buen conversador se va mañana por la mañana a Madrid durante dos meses. Me jode que se pire. Le voy a echar de menos. Pero lo que más me jode es que voy a empezar a vivir solo (o mejor dicho, con dos amantísimas parejas que no salen de sus respectivos cuartos). Seamos positivos, voy a tener más tiempo para estudiar internacional, hacer el trabajo de comportamiento del consumidor y las prácticas de filosofía del derecho (yupi!).
Suficiente para un día que empezó como otro cualquiera, como empezará mañana, muy temprano.
Eso es todo, creo...

3 comentarios:

Didi dijo...

Ay Pablito, Pablito...
sobre el resto de tu día ya hablaremos, pero solo una cosa (y creo que está mal que lo diga yo...) Aunque sea tu amiga, puedes estar con ella!! Sabes que creo y está demostrado empíricamente que la teoría del tercer café (en tu caso, de la tercera cerveza), no tiene por qué ser cierta...

Besitos

Anónimo dijo...

joder, que bien te van las cosas!!!
si con esto no te haces un hombre como dios manda, no habrá prueba en el mundo que sea capaz de ello

Anónimo dijo...

por cierto, el corto no está del todo mal. lo mejor fueron los espaguetis esos, q me dieron hambre